sábado, 14 de agosto de 2010

Caída y persecución


La partida de Saavedra fortaleció a los morenistas, que convencieron al cabildo porteño de que se debía organizar un ejecutivo fuerte. Por eso formaron un nuevo gobierno de tres miembros conocido como Primer Triunvirato, que sería asesorado por la Junta Conservadora de los Derechos de Nuestro Amado Fernando VII, formada por los miembros de la disuelta Junta. Además de la Junta Grande, se anularon también las juntas provinciales.

A sólo 8 días de su llegada a Salta, Saavedra recibió la comunicación de que había sido separado de la Junta y que debía dejar el mando del Ejército a Juan Martín de Pueyrredón. Semanas más tarde, la Junta sería disuelta por el Triunvirato, completando el proceso por el que todo el poder era asumido por la ciudad de Buenos Aires.

El Regimiento de Patricios se sublevó el 6 de diciembre de 1811, reclamando el regreso de Saavedra y la renuncia de Belgrano, en el llamado Motín de las Trenzas. El cuartel fue rodeado y los intentos de negociación fueron infructuosos, ya que los Patricios no abandonaban sus demandas. La protesta degeneró en combate, en la que los rebeldes fueron derrotados; diez de ellos fueron ejecutados, y los demás fueron obligados a servir a la fuerza por diez años.

El Triunvirato ordenó a Saavedra trasladarse a la ciudad de San Juan, de donde pasó a Mendoza. Varias veces se cursaron órdenes de prisión en su contra, pero no llegó a estar nunca preso. Cuando el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas — uno de los desterrados de abril de 1811 — ordenó su arresto en junio de 1814, huyó a la ciudad chilena de Coquimbo y luego a Santiago de Chile junto a su hijo Agustín, de 10 años de edad.

Ante la proximidad del ejército realista, por pedido de su esposa doña Saturnina Otárola, el gobernador de Cuyo, José de San Martín, le concedió asilo en San Juan. En marzo del año siguiente fue llevado escoltado a Buenos Aires por orden del nuevo Director Supremo Alvear, pero tras la revolución del 15 de abril de 1815, el Cabildo lo indultó provisoriamente y le regresó su cargo militar. El nuevo Director Supremo, Ignacio Álvarez Thomas, lo conminó a abandonar la ciudad de Buenos Aires y le fijó domicilio en la estancia de su hermano cerca de la ciudad de Arrecifes, con la excusa de ahorrarle el riesgo de sufrir represalias.

La junta grande

Con los nuevos diputados y los antiguos vocales se formó la Junta Grande, de la cual Saavedra seguía siendo presidente. Sus miembros cambiaron el estilo de gobierno: deliberaron cuidadosamente cada medida y bajaron el tono extremista que había prevalecido hasta entonces.

Tras algunos meses de relativa calma interna, algunos diputados del interior se unieron a las corrientes Morenistas, y surgió la Sociedad Patriótica. La misma era dirigida por Bernardo de Monteagudo, de tendencias ideológicas similares. Planearon desplazar a Saavedra y Funes por medio de una revolución dirigida por el regimiento de French, pero fueron delatados.

En respuesta, el 5 y 6 de abril se movilizaron los partidarios de Saavedra, dirigidos por el abogado Joaquín Campana, por medio de una gran manifestación de habitantes de los alrededores de la ciudad, conocidos como "orilleros", liderados por el alcalde Tomás Grigera. En la revolución del 5 y 6 de abril de 1811 fueron obligados a renunciar Vieytes, Rodríguez Peña, Miguel de Azcuénaga, y Juan Larrea. En su lugar se incorporaron Campana como secretario de gobierno, Juan Alagón, Atanasio Gutiérrez y Feliciano Chiclana — aunque éste último renunció al cargo — y otros. Los depuestos, junto con French y Beruti, fueron expulsados de la ciudad.

Todo el poder pasó al partido de Saavedra, pero esto no mejoró mucho la situación. La Sociedad Patriótica seguía atacando al gobierno, y la situación militar comenzó a mostrar sus límites: la expedición de Belgrano a Paraguay terminó en un desastre, la ciudad de Montevideo se negó a reconocer la autoridad de la Junta y comenzó a atacar por el río a Buenos Aires, llegando a destruir una flotilla patriota, y a mediados de año llegó la noticia del desastre en el frente nort, en la batalla de Huaqui, que significó la pérdida de todo el Alto Perú.

Para levantar la moral del Ejército del Norte, Saavedra decidió ponerse al mando del mismo. Se trasladó hacia las provincias del norte, dejando como presidente de la Junta a Domingo Matheu. Ésta negoció con Montevideo, y comenzó a enfrentar serios conflictos internos. El puerto de Buenos Aires fue bloqueado por los realistas, que incluso intentaron bombardear la ciudad, aunque sin éxito.

El Regimiento de Patricios



Su vocación militar despertaría durante la primera de las invasiones Inglesas en 1806, durante la cual participó en la reconquista de la ciudad. Previendo un posible contraataque inglés, el nuevo virrey Santiago de Liniers ordenó formar batallones de milicias, organizadas según arma y región de origen. El más numeroso fue el Cuerpo de Patricios, formado por voluntarios de infantería nacidos en Buenos Aires que constituyeron tres batallones. Cada batallón podía elegir a sus propios jefes, incluso a su comandante, y el Cuerpo de Patricios eligió a Saavedra. Este regimiento aún existe en la actualidad, con el nombre de Regimiento de Infantería Nro. 1, y ha recuperado el nombre histórico de Patricios.1Estaba dividido en tres batallones, al mando de Esteban Romero, Domingo Urien y Manuel Belgrano, quien luego dejaría ese mando a Juan José Viamonte.

A principios del año siguiente tuvo lugar el nuevo ataque inglés. Cornelio Saavedra marchó hacia Montevideo pero no llegó a tiempo y no pudo impedir el sitio de Montevideo. En consecuencia, se limitó a retirar todos los elementos de defensa de la Colonia del Sacramento, para trasladarlos a Buenos Aires y fortificar la ciudad. Poco después se producía la segunda invasión a Buenos Aires; el ejército invasor contaba con 8.000 soldados y 18 cañones,2 lo cual superaba ampliamente a los 1.565 hombres, 6 cañones y 2 obuses utilizados para la primera invasión.3 Luego de una victoria inicial en el combate de los corrales de Miserere se ingresó a Buenos Aires dos días después, el 5 de julio. Encontraron una ciudad ampliamente preparada para resistirlos, al punto de que incluso las mujeres, los niños y los esclavos participaban de la defensa.4 Dos días después el general inglés John Whitelocke accede a rendirse, deteniendo el ataque y retirando las fuerzas inglesas de Montevideo.

Luego de la exitosa resistencia contra la ocupación, las relaciones entre los habitantes de Buenos Aires se vieron modificadas. Hasta entonces los criollos, los nacidos en el continente americano, siempre habían sido relegados en la toma de decisiones y las disputas de poder. Con la creación de las milicias criollas y el hecho de que la victoria se alcanzara en ambos casos sin intervención militar de la metrópoli, comenzaron a manifestarse sectores que, en distintos grados, abogaban por modificar la situación establecida y tener una mayor presencia e influencia en el gobierno.5 Saavedra fue una de las figuras claves de dicha situación, ya que comandaba al regimiento más numeroso y su postura era entonces decisiva en las disputas. Desde 1808 participaría en la reuniones de la Sociedad de los Siete en la jabonería de Hipólito Vieytes y en la casa de Rodríguez Peña, en donde se discutían los pasos a seguir para alcanzar sus objetivos. Saavedra se destacaría por un enfoque más prudente y calculador respecto de las medidas para llevar adelante la revolución, que contrastaba con el apasionamiento de Juan José Castelli o Mariano Moreno.Luna, Félix (agosto de 2004). «Los días previos a la Revolución», La Nación (ed.). Grandes protagonistas de la Historia Argentina - Mariano Moreno, 1 edición (en Español), Buenos Aires: Planeta.

Sus inicios


Criollo de familia española Saavedra nació en la hacienda "La Fombera", situada en el pueblo de Otuyo, cerca de la antigua Villa Imperial de Potosí, que pertenecía por entonces al Virreinato del Perú, bajo dependencia española. En la actualidad dicho lugar forma parte de la república de Bolivia.

Sus padres fueron Santiago Felipe de Saavedra y Palma, natural de Buenos Aires, y Teresa Rodríguez de Güiraldes, oriunda de la Villa Imperial de Potosí. La familia se mudó a Buenos Aires en 1767. Allí, durante su adolescencia, Cornelio asistió al Colegio Real de San Carlos (actualmente Colegio Nacional Buenos Aires) en donde estudió filosofía ygramática latina de manera destacada entre 1773 y 1776. Sin embargo, no pudo completar la escuela porque debió dedicarse a la administración de la estancia familiar.

El 17 de abril de 1788 contrajo matrimonio con María Francisca Cabrera y Saavedra, su prima hermana, que falleció el 15 de agosto de 1798. El año anterior había comenzado su carrera política trabajando en el Cabildo de Buenos Aires, donde asumiría distintos cargos administrativos. Por ese entonces la ciudad ya había sido convertida en capital delVirreinato del Río de la Plata. En 1797 llegaría su primera oportunidad en la política al ser nombrado Regidor del Cabildo y, en 1801, fue elegido Alcalde de Primer Voto. En ese mismo año se casó en segundas nupcias con DoñaSaturnina Otárola del Rivero, hija del coronel José Antonio Gregorio de Otálora, regidor del Cabildo de Buenos Aires y uno de los más ricos comerciantes del territorio, y de Josefa del Ribero y Cossio. En 1805 se le confirió la tarea de Administrador de Granos dentro de un cuerpo gubernamental que se ocupaba de la provisión de trigo y otros cereales en la ciudad.

Enfrentamiento entre Moreno y Saavedra el 27 de mayo de 1810

Luego de la formación de la Primer Junta de Gobierno o Junta Gubernativa, se inicio una lucha interna entre partidarios de Saavedra y Moreno. ¿Por qué ? Debido a que Cornelio Saavedra como Presidente de la Primer junta, quería que el interior meditarraneo (así se llamaba a las Pcias. del Interior), mediante sus representantes estuvieran presentes en las decisiones que se tomaran. Sin embargo Mariano Moreno secretario de la Junta (y tipico porteñista), quería que el interior estuviera al margen de las decisiones que se tomaran y que solo fueran consultados como simples consejeros.
Las peleas se sucitaron en mayor grado, cuando se formó la Junta Grande (conformada por 22 miembros). Había que tomar una medida urgente para acabar con estas peleas, dado que la emancipación no estaba finalizada y esto no ayudaba a cristalizarla. Se opto por la muerte política de Moreno (muerte política dije y no física), y en ese orden de cosas lo nombraron como diplomático en Europa. La idea de Saavedra era alejarlo de Bs. As. y del poder. En alta mar murió.

La Revolución de Mayo, ¿fue un movimiento popular o un golpe militar?



Privitellio destaca a dos instituciones fundamentales: el Cabildo y las milicias, conducidas por Saavedra, y dice que desde el mismo momento en que la crisis de la monarquía española acelera el conflicto político en el Río de la Plata, "el Cabildo se postula como uno de los candidatos a suceder al poder". Pero en esa época, el poder real lo tienen las milicias. Ningún historiador habla de un golpe militar, pero son muchos los que hablan de la "presión" que ejercieron los milicianos para desplazar al virrey Cisneros. "Son ellos los que apoyan inicialmente la convocatoria al Cabildo Abierto del 22 de mayo, y son los que no aceptan a la Junta nombrada por el Cabildo el 24 de mayo. Finalmente, son los que imponen a la nueva Junta el 25 de mayo".

Privitellio explica que los diversos cuerpos milicianos, formados durante la reconquista y defensa de Buenos Aires contra las Invasiones Inglesas, son fuerzas militares, más bien escasas, instaladas en Buenos Aires. "Hasta 1806, nadie hubiera elegido la carrera militar como vía de ascenso y prestigio. Pero todo eso cambia a partir de la invasión inglesa. La milicia que más se destacaba era la de Patricios, comandada por Cornelio Saavedra. Pero allí también estaban otros protagonistas de la Revolución, como Domingo French, que junto a José Antonio Beruti formaba parte del ala más radical del partido patriota (los futuros morenistas)".

¿Moreno o Saavedra? ¿Quién tenía más poder y representatividad?



"Saavedra es más pragmático, entre otras cosas porque tiene que hacerse cargo de las armas. Tenía un criterio más realista que Moreno. Lo que Saavedra intenta conciliar al mismo tiempo son los intereses de los pueblos que empezaron a llegar con sus representantes a Buenos Aires, muchos de los cuales estaban bastante lejos de coincidir con las posturas más jacobinas de Moreno", dice la doctora en Historia Marcela Ternavasio, profesora titular de Historia Argentina I en la Universidad Nacional de Rosario e investigadora del Conicet. En cuanto a la representatividad de Saavedra, la doctora Ternavasio afirma que al principio era muy grande pues tenía a los milicianos detrás de él. Y fueron los milicianos, según ella, los que impulsaron la realización del Cabildo Abierto del 22 de mayo y quienes presionaron para la salida del virrey Cisneros

También el historiador José Luis Busaniche, que se definía como un "demócrata liberal" y nada conservador, se inclina por pensar que el coronel tenía tras de sí a los sectores populares, mientras Moreno era un ideólogo jacobino que no entendía la realidad del Río de la Plata. Los jacobinos eran los seguidores de Maximiliano Robespierre, el líder de la Revolución Francesa, representante de los sectores más extremistas. Para Busaniche —autor de una monumental Historia Argentina—, el secretario era un hombre dogmático, heredero del pensamiento del francés Juan Jacobo Rousseau (uno de los teóricos de la Revolución Francesa), que hablaba "en nombre del pueblo". Busaniche resume: "La parte más popular y numerosa, la que no vestía de frac o de levita, se inclinó hacia el lado de Saavedra".

Los historiadores que defienden a un Saavedra líder popular recuerdan la revuelta que se produjo del 5 al 6 de abril de 1811. "Este movimiento tiene un componente popular muy diferente al que tuvo el del 25 de Mayo de 1810. En esta disputa facciosa entre morenistas y saavedristas, éstos traen de los arrabales a un número de personas muy importante, que pertenecen a sectores populares manejados por líderes milicianos. La elite es sorprendida por la irrupción de esta gente en la Plaza Victoria. Salvando las distancias, esta movilización del 5 y 6 de abril de 1811 fue una especie de 17 de octubre peronista", dice Ternavasio.

Busaniche narra así esos sucesos: "En la noche del 5 al 6 de abril se produjo una reacción popular que no provenía de los ''de fraque o levita'' sino de más abajo: gente del campo, de los arrabales y no pocos de la ciudad, simpatizantes de Saavedra, que veían al Presidente y a la Junta trabados en su acción por dos o tres vocales de Moreno, y miraban con malos ojos el espectáculo que soportaba la ciudad".

Pensamiento político de Saavedra:


1º Origen popular de la soberanía, cálidamente
expresado en su voto en el cabildo abierto del 22 de
mayo en el que pidió quedara bien establecido que del
pueblo y sólo de él emana la soberanía. 2º Repudio del
terrorismo desde el poder, objetivado en su reacción
rorista. En esto Saavedra tenía un pensamiento di
lenta pero inequívoca ante el desarrollo del plan te
rametralmente opuesto al del general Alejandro A. Lanusse, que solo repudiaba el terrorismo contra el
oración de los diputados provincianos a la Junta
poder. 3º Espíritu de conciliación e integración nacional puesto de manifiesto cuando acepta la incor
p por razones de "pública conveniencia". En una carta a Chiclana que está en el Norte, le manifiesta que las
que la capital debe armarse para subyugar a las provi
provincias deben armarse en defensa de la capital, lo cual en cierto modo invierte el pensamiento vigente de ncias. 4º Independencia nacional. El 11 de febero
radicalmente opuesto al que regiría en Buenos Air
de 1811 (ausente Moreno) le escribe a Chiclana que "primero se matarán unos a otros antes que aceptar a Elío, a la Carlota o a cualquier otro amo", pensamient
oes en 1815: "de cualquier amo menos Artigas triunfante". En otra carta le dice a Chiclana: "No el terror sino la Justicia y la Razón son los agentes que nos ayudarán en nuestros conatos".

Saavedra no hizo de este pensamiento un plan político, ni comprendió que para darle vigencia debía ser el

titular del gobierno... y del poder.

Personalidad de Saavedra

Saavedra es un hombre de orden, totalmente ajeno a la idea de la democracia, y Moreno tiene una confusa e indefinida tendencia a la democracia ideológica. Pero el instinto de conservación de los grupos oligárquicos no se equivoca: el peligro democrático está en la promiscuidad plebeya de Saavedra y no en las elucubraciones teóricas del solitario intelectual Moreno. (En 1945 la oligarquía detectó fácilmente el peligro que representaba el coronel Perón alternando con dirigentes sindicales y no sintió inquietud alguna por las ideas de avanzada de los hermanos Ghioldi o de Alfredo Palacios). Pensara como pensara Moreno pertenecía al ámbito de la "civilización"y Saavedra actuaba en una zona marginal a la "barbarie".  Saavedra representaba en la Junta al que había sido el partido "patriota", o "partido de Liniers", debilitado y desorientado por la defección del ex virrey. La logia de Rodríguez Peña, que ha tendio la iniciativa política desde la llegada de Cisneros, trata por todos los medios de conservar su dominio e impedir que ese partido al que está captando con miras a desintegrarlo, se haga dueño de la situación. Para este fin se sirve de Moreno, quien a pesar de provenir del grupo de Alzaga y no pertenecer a la logia, tiene con ella un sólido nexo de unión en su desdén por los hombres de Liniers, y en su europeísmo.

¿Quiénes eran y qué eran Saavedra y Moreno?...

A pesar de sus disidencias, y de la oposición total en que los colocaron primero sus adictos contemporáneos y luego los historiadores, los dos prohombres tienen sólidos lazos de unión que hace imposible separarlos de una manera absoluta. Ninguno de los dos perteneció al grupo promotor de los sucesos de mayo. Y los dos se convirtieron a partir del 25, en las figuras principales del movimiento. Hasta que la presencia en Buenos Aires de los diputados provincianos produzca la primera crisis de gobierno, Moreno y Saavedra comparten solidariamento los pasos más trascendentes dados por la Junta. A saber: envío de expediciones al interior, desconocimiento del Consejo de Regencia, expulsión de Cisneros, destitución de los jueces de la Real Audiencia, fusilamiento de Liniers, política con Inglaterra. Si el presidente respaldó todas esas graves decisiones no podía expresar una tendencia conservadora, salvo en la medida en que la expresara toda la Junta, o que a esas resoluciones se las despoje arbitrariamente de todo sentido revolucionario.  Ambos pertenecen a la burguesía porteña. Saavedra como comerciante y miliciano. Moreno abogado. Los dos tienen como significativo dato biográfico común una acuciante ansiedad de prestigio que sólo se logra con una fidelidad plena al grupo social, y con una actuación libre de toda sospecha de infidelidad potencial. En este sentido Saavedra no es hombre de confianza, y su consagración presidencia ha sido una imposición de las circunstancias. Sin Saavedra no había 25 de mayo, por la ruptura de la unidad militar. Era el presidente obligado, pero con características negativas para la burguesía: provinciano, plebeyo y con chance de heredar la popularidad de Liniers y convertirse en líder, todo lo cual lo hace un hombre peligroso. Y aunque ese peligro lo atenúa su falta de ambiciones, no por eso la burguesía puede bajar la guardia y desprevenirse. Comienzan a manifestarse los tres tabúes sacros de la élite porteña: Las provincias, la plebe y el liderazgo, y en mérito a esos tres tabúes esa élite se dedica desde el primer momento a suscitarle un rival dentro de la Junta, el Dr. Moreno con quien tiene afinidades profundas y quien jamás podrá ser ni filoprovinciano, ni filoplebeyo ni líder popular.




"homenaje"

Su familia era de vieja raigambre americana y su hogar rezumaba prestigio y tradición. Cornelio Judas Tadeo de Saavedra vio la luz el 15 de Setiembre de 1759 en la Villa Imperial de Potosí, en lo que hoy son los Andes bolivianos. Pero las difíciles condiciones climáticas de aquella región impulsaron a la familia Saavedra a regresar a Buenos Aires, de donde era oriundo el padre. Entonces Cornelio cursó estudios en el Real Colegio de San Carlos, distinguiéndose por su inclinación a la filosofía. No obstante, siguiendo el camino de sus mayores, se dedicó al trabajo de la tierra. Casado en 1788 con su prima hermana Francisca de Cabrera y Saavedra, ingresó a la función pública en 1797 como Regidor. Dos años después fue nombrado procurador; en 1801 Alcalde de segundo voto y en 1805 Administrador del depósito pública de trigo. De 1799 data un documento suyo poco conocido: un alegato en pro de la libertad de comercio y la libertad de trabajo.

Las Invasiones Inglesas descubrieron en Saavedra una inesperada vocación por las armas. A propósito de esta iniciación castrense, estampó en sus memorias su propia explicación: "Este fue el origen de mi carrera militar: el inminente peligro de la patria, el riesgo que amenazaba a nuestras vidas y propiedades, y la honrosa distinción que habían hecho los hijos de Buenos Aires prefiriéndome a otros muchos paisanos suyos para jefe y comandante, me hicieron entrar en ella".

En efecto, durante las invasiones ingleses, el cuerpo de Patricios lo eligió Comandante, marchando él a la cabeza como primer combatiente de este cuerpo, integrado por tres batallones y 23 compañías. Entre quienes despedían a las tropas que iban rumbo a Barracas figuraba su segunda esposa - la primera había fallecido en 1798 -, Saturnina Bárbara de Otárola y del Ribera. Su prestigio creciente en la población de Buenos Aires lo llevó a desempeñar un papel decisivo en las jornadas de Mayo. En la reunión de comandantes del 20 de Mayo negó su apoyo a Cisneros. Dos días más tarde, en el Cabildo abierto, al votar por la destitución del Virrey, obtuvo la adhesión de 86 cabildantes, entre quienes figuraban Castelli, Belgrano, French y otros.

Presidente de la Junta del 25 de Mayo, Saavedra tuvo que enfrentar las alternativas de un clima el cual no estaba acostumbrado. Es decir, un clima político de sutilezas y argucias, de fervor revolucionario con todos los posibles excesos y deformaciones inevitables en un movimiento de esta naturaleza. Después del golpe del 5 y 6 de Abril de 1811 (en el cual Saavedra creyó fortalecerse, apresurándose a separar a los elementos morenistas) abandonó Buenos Aires con rumbo a Salta, con el objeto de reorganizar el derrotado ejército del Desaguadero. Pero el viaje fue aprovechado por sus adversarios para asestara varios golpes: separado del gobierno y del ejército, se intentó confinarlo en San Juan, pero, alertado a tiempo, Saavedra cruzó la cordillera de los Andes por ignotos caminos, arribando a tierra chilena en compañía de su hijo Agustín, de 10 años de edad. En 1814 decido volver a la patria, para no caer en manos españolas, pues los ejércitos reales amenazaban por entonces a Coquimbo. Y mientras vuelve a cruzar la cordillera, su esposa tramita en San Juan el ingreso de Saavedra, que es negado por el Teniente de Gobernador. Doña Saturnina, sin apela al Gobernador Intendente de Cuyo, es decir a San Martín, quien accede a la solicitud.

Finalmente, Saavedra es enviado a Buenos Aires con escolta para hacer acto de presencia en el juicio que se lo había iniciado y tras la revolución del 15 de Abril de 1815, el Cabildo le devolvió su grado militar. De inmediato, sin embargo, al asumir Alvarez Thornas el cargo de Director suplente lo relega a Arrecifes. En1818 obtuvo la rehabilitación, Desempañó varios cargos militares, aunque de escasa importancia, y en1822 se le otorgó el retiro absoluto del ejército.

Murió el 29 de Marzo de 1829, y dos días después el diario "El Tiempo" se hizo eco del fallecimiento en escuetas líneas: "A las 8 de la noche del domingo murió repentinamente el Brigadier General Cornelio de Saavedra. Los buenos patriotas deben sentir su pérdida, por los servicios que aquel ciudadano ha prestado el país".

En Diciembre del mismo año, el gobierno del General Juan José Viamonte concretó su homenaje trasladando los restos de Saavedra a un mausoleo de la Recoleta.

Saavedra o Moreno?

Una vez constituída la Junta surgieron dos facciones lideradas por Mariano Moreno y Cornelio Saavedra respectivamente. El antagonismo residía en la forma de resolver los problemas de gobierno. Los saavedristas no compartían las nuevas teorías liberales y contaban con la adhesión de las tropas y la gente del interior. Los morenistas eran partidarios de las ideas de la ilustración, querían establecer un gobierno democrático y republicano. No contaban con el apoyo de las provincias y demostraron un acentuado porteñismo. Su política revolucionario se plasmó en el proyecto que Mariano Moreno presentó a consideración de la Junta y que trascendió como Plan Revolucionario de Operaciones.

Un episodio aumentó la desconfianza entre ambos bandos, durante un banquete en el cuartel de los Patricios donde se festejaba la victoria de Suipacha, un oficial elogió en forma exagerada a Saavedra e incluso lo llamó emperador.

Enterado, Moreno redactó el Decreto de Supresión de Honores que disponía la igualdad de todos los miembros de la junta y donde Moreno escribió su célebre frase: "Ningún ciudadano, ni ebrio, ni dormido, debe tener impresiones contra la libertad de su país.

El enfrentamiento se agudizó con la llegada a Buenos Aires de los diputados electos por los Cabildos del Interior. Los saavedristas querían incorporar los diputados a la Junta en carácter de vocales. Esta opinión era compartida por el Deán Gregorio Funes representante de Córdoba. Los morenistas, en cambio, eran partidarios de que los diputados formaran un cuerpo separado encargado de dictar una Constitución.

La disputa culminó con el alejamiento de Moreno encargado de una misión diplomática.

Hechos importantes del 24 de mayo de 1810

El 24 de mayo, quedó constituida la Junta Provisional Gubernativa cuyo presidente era Baltasar Hidalgo de Cisneros. Los criollos no aceptaron al virrey en la Junta y renunciaron a sus cargos.
24 de mayo de 1810: El Cabildo resolvió nombrar una Junta de Gobierno, conforme al mandato recibido. Esta junta quedó compuesta por: el Virrey Cisneros, el Dr. Juan Nepomuceno Solá, el Dr. Juan José Castelli, Cornelio Saavedra y José Santos de Incháurregui. A pesar de que el Cabildo determinó la separación del virrey, éste fue nombrado al frente de la Junta por la necesidad de no alarmar a las provincias del interior, ya que el Cabildo era una institución local. La Junta juró en la tarde del 24, pero el pueblo porteño comenzó a inquietarse; no quería a Cisneros.

Nacionalidad de Saavedra

Cornelio Saavedra nació en la Villa Imperial de Potosí, Virreinato del Perú, el 15 de septiembre de 1759. Las difíciles condiciones climáticas de aquella zona llevaron a la familia Saavedra a regresar a Buenos Aires, de donde era oriundo el padre, Don Santiago de Saavedra.

Pensamiento de Cornelio Saavedra

En la 1ra junta (en la cual Cornelio era el presidente) era el que lideraba el sector más conservador de la junta, que pretendía no perder las libertades ecónomicas que, hasta la fecha, lo habian beneficiado. También dirigía un grupo armado (los patricios).