sábado, 14 de agosto de 2010
"homenaje"
Las Invasiones Inglesas descubrieron en Saavedra una inesperada vocación por las armas. A propósito de esta iniciación castrense, estampó en sus memorias su propia explicación: "Este fue el origen de mi carrera militar: el inminente peligro de la patria, el riesgo que amenazaba a nuestras vidas y propiedades, y la honrosa distinción que habían hecho los hijos de Buenos Aires prefiriéndome a otros muchos paisanos suyos para jefe y comandante, me hicieron entrar en ella".
En efecto, durante las invasiones ingleses, el cuerpo de Patricios lo eligió Comandante, marchando él a la cabeza como primer combatiente de este cuerpo, integrado por tres batallones y 23 compañías. Entre quienes despedían a las tropas que iban rumbo a Barracas figuraba su segunda esposa - la primera había fallecido en 1798 -, Saturnina Bárbara de Otárola y del Ribera. Su prestigio creciente en la población de Buenos Aires lo llevó a desempeñar un papel decisivo en las jornadas de Mayo. En la reunión de comandantes del 20 de Mayo negó su apoyo a Cisneros. Dos días más tarde, en el Cabildo abierto, al votar por la destitución del Virrey, obtuvo la adhesión de 86 cabildantes, entre quienes figuraban Castelli, Belgrano, French y otros.
Presidente de la Junta del 25 de Mayo, Saavedra tuvo que enfrentar las alternativas de un clima el cual no estaba acostumbrado. Es decir, un clima político de sutilezas y argucias, de fervor revolucionario con todos los posibles excesos y deformaciones inevitables en un movimiento de esta naturaleza. Después del golpe del 5 y 6 de Abril de 1811 (en el cual Saavedra creyó fortalecerse, apresurándose a separar a los elementos morenistas) abandonó Buenos Aires con rumbo a Salta, con el objeto de reorganizar el derrotado ejército del Desaguadero. Pero el viaje fue aprovechado por sus adversarios para asestara varios golpes: separado del gobierno y del ejército, se intentó confinarlo en San Juan, pero, alertado a tiempo, Saavedra cruzó la cordillera de los Andes por ignotos caminos, arribando a tierra chilena en compañía de su hijo Agustín, de 10 años de edad. En 1814 decido volver a la patria, para no caer en manos españolas, pues los ejércitos reales amenazaban por entonces a Coquimbo. Y mientras vuelve a cruzar la cordillera, su esposa tramita en San Juan el ingreso de Saavedra, que es negado por el Teniente de Gobernador. Doña Saturnina, sin apela al Gobernador Intendente de Cuyo, es decir a San Martín, quien accede a la solicitud.
Finalmente, Saavedra es enviado a Buenos Aires con escolta para hacer acto de presencia en el juicio que se lo había iniciado y tras la revolución del 15 de Abril de 1815, el Cabildo le devolvió su grado militar. De inmediato, sin embargo, al asumir Alvarez Thornas el cargo de Director suplente lo relega a Arrecifes. En1818 obtuvo la rehabilitación, Desempañó varios cargos militares, aunque de escasa importancia, y en1822 se le otorgó el retiro absoluto del ejército.
Murió el 29 de Marzo de 1829, y dos días después el diario "El Tiempo" se hizo eco del fallecimiento en escuetas líneas: "A las 8 de la noche del domingo murió repentinamente el Brigadier General Cornelio de Saavedra. Los buenos patriotas deben sentir su pérdida, por los servicios que aquel ciudadano ha prestado el país".
En Diciembre del mismo año, el gobierno del General Juan José Viamonte concretó su homenaje trasladando los restos de Saavedra a un mausoleo de la Recoleta.
Saavedra o Moreno?
Un episodio aumentó la desconfianza entre ambos bandos, durante un banquete en el cuartel de los Patricios donde se festejaba la victoria de Suipacha, un oficial elogió en forma exagerada a Saavedra e incluso lo llamó emperador.
Enterado, Moreno redactó el Decreto de Supresión de Honores que disponía la igualdad de todos los miembros de la junta y donde Moreno escribió su célebre frase: "Ningún ciudadano, ni ebrio, ni dormido, debe tener impresiones contra la libertad de su país.
El enfrentamiento se agudizó con la llegada a Buenos Aires de los diputados electos por los Cabildos del Interior. Los saavedristas querían incorporar los diputados a la Junta en carácter de vocales. Esta opinión era compartida por el Deán Gregorio Funes representante de Córdoba. Los morenistas, en cambio, eran partidarios de que los diputados formaran un cuerpo separado encargado de dictar una Constitución.
La disputa culminó con el alejamiento de Moreno encargado de una misión diplomática.
Hechos importantes del 24 de mayo de 1810
24 de mayo de 1810: El Cabildo resolvió nombrar una Junta de Gobierno, conforme al mandato recibido. Esta junta quedó compuesta por: el Virrey Cisneros, el Dr. Juan Nepomuceno Solá, el Dr. Juan José Castelli, Cornelio Saavedra y José Santos de Incháurregui. A pesar de que el Cabildo determinó la separación del virrey, éste fue nombrado al frente de la Junta por la necesidad de no alarmar a las provincias del interior, ya que el Cabildo era una institución local. La Junta juró en la tarde del 24, pero el pueblo porteño comenzó a inquietarse; no quería a Cisneros.
Nacionalidad de Saavedra
Pensamiento de Cornelio Saavedra
jueves, 15 de julio de 2010
Día del Barrio
La ley 952, sancionada el 05/12/2002, de la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dice: Institúyase la fecha del 27 de Abril como el "Día del Barrio de Saavedra", en conmemoración al día de la fundación del barrio.
Los Fundamentos del Proyecto de Ley presentado por CAMPOLONGO, CARLOS dicen:
"Señora Presidenta:
Entre los años 1872 y 1873, don Florencio Emeterio Núñez, hombre prominente y dueño de una inmensa fortuna, adquirió una gran extensión de tierras ubicadas en una zona alta del noroeste de Buenos Aires denominada “Las lomas de Saavedra”, donde se hallaba el casco de la estancia de don Luis María Saavedra que hoy es sede del Museo Histórico Brig. Gral. Cornelio Saavedra y donde se conserva el acta de fundación del barrio homónimo. Cabe señalar que, de acuerdo a lo expresado por la Junta de Estudios Históricos de Núñez y Saavedra, éste es el único barrio de la Ciudad que fue fundado en un acto formal y por lo tanto legitimado por acta.
Buenos Aires trataba de expandirse hacia el norte y el oeste después de haber sufrido un par de años antes una grave epidemia de fiebre amarilla y Núñez, empresario con un gran espíritu de lucha, confió plenamente en el valor de esas tierras y vislumbró el progreso de la zona. Por ello, formó una sociedad llamada “Núñez y Cía.” cuyo principal objetivo era la fundación de un pueblo que se llamaría Saavedra en honor al primer presidente argentino.
Así fue como esta sociedad comenzó una batalla denodada contra el barro, los bañados, la vegetación y los pozos insalubres, para convertir el lugar en un modelo de ciudad con su debida parcelación, sus calles, nivelación de piso, desagües y acueductos.
Ya en Abril de 1873 los trabajos mencionados estaban muy adelantados y entonces se programó la fundación del nuevo pueblo. Para ello, se eligió el Domingo 27 de ese mismo mes organizándose una ceremonia central a orillas del lago artificial de Saavedra, hacia donde, cerca de mediodía, convergieron casi dos mil invitados entre los que se encontraban eminentes jurisconsultos, empresarios, políticos, comerciantes y personas interesadas en conocer las virtudes del lugar, todos ellos llegados en un tren especial que había arribado a la estación de Núñez, inaugurada el mismo día y que diera origen a la fundación de ese barrio. Al son de bandas de música, brindis y discursos en medio de una gran algarabía, ese día quedó oficialmente constituida la inauguración del Barrio de Saavedra.
Muy pronto comenzaron los remates de aquellos terrenos y rápidamente se levantaron casas quintas, de familia y comercios, en principio pulperías y luego almacenes de ramos generales y despachos de bebidas. Se afincaron familias distinguidas y poco a poco la zona alcanzó un notable desarrollo, acrecentado por la inauguración de la estación ferroviaria en Febrero de 1891, de enorme importancia como medio de comunicación.
Hoy, el barrio de Saavedra conjuga el progreso de los tiempos que vivimos con la tradicional fisonomía de sus casas y calles y, por lo tanto, hoy es tiempo de oficializar la fecha del 27 de Abril como la de la fundación del mismo.".
Nombre del barrio y sus límites: La Legislatura de la Ciudad aprobó la delimitación definitiva de las 15 Comunas que comprenden a 48 barrios de la Ciudad, mediante la Ley N° 2650 sancionada en marzo de 2008. La norma define los límites y divisiones establecidos en el mapa (Anexo I) de la Ley Orgánica de Comunas N° 1777 que había sido modificado por la Ley N° 2094 del 21 de septiembre de 2006. Quedan así derogadas la Ordenanza Nº 26607 de 1972 y 51.163 referidas a los barrios de la Ciudad de Buenos Aires y sus límites. El barrio queda así delimitado: se conforma el territorio que llevará el nombre de Saavedra, fijándose los siguientes límites: Av. Cabildo, Av. Gral. Paz (deslinde Capital-Provincia), Av. De los Constituyentes, Av. Gral. Paz (calle de servicio), Crisólogo Larralde, Galván, Núñez, Zapiola, Crisólogo Larralde;
jueves, 13 de mayo de 2010
Ante la desaparición de Moreno, Saavedra creyó ver fortalecido su poder. El 5 y 6 de abril los saavedristas Joaquín Campana y Tomás Grigera movilizaron a los sectores suburbanos hacia la Plaza de la Victoria con el apoyo de los Patricios, los Pardos y Morenos contra el sector morenista de la Junta. A las tres de la mañana entregaron un petitorio en el Cabildo que decía entre otras cosas: "El pueblo de Buenos Aires desengañado a vista de repetidos ejemplos, de que no sólo se han usurpados sus derechos, sino que se trata de hacerloshereditarios en cierta porción de individuos, que formando una fracción de intriga y cábala, quieren disponer de la suerte de la Provincias Unidas, esclavizando a las ambiciones de sus intereses particulares la suerte y la libertad de sus compatriotas".
Durante el período de la anarquía, se retiró a Montevideo, de donde regresó al constituirse el gobierno de Martín Rodríguez, en octubre de 1820. En 1822 se le otorgó el retiro absoluto del Ejército. Siendo ya un anciano, ofreció sus servicios en ocasión de la guerra con el Brasil. El gobierno, por medio del ministro de guerra, Coronel Marcos Balcarce, le hizo saber que agradecía el ofrecimiento y que, llegado el caso, sería aceptado con la consideración que se debía a su avanzada edad. Murió en Buenos Aires el 29 de marzo de 1829. En Diciembre de ese año el gobernador de Buenos Aires, Juan José Viamonte, trasladó los restos de Saavedra a la Recoleta y le brindó un homenaje. En el decreto decía: